Declaración de Leonardo Rioja Ortigosa

En Alicante a 1 de julio de 1939

Preguntado lo que sepa acerca de la muerte de Amador Leal, y sobre si es cierto que hubiesen tenido una reunión entre Jefes y Comisarios de su Batallón para llegar a este acuerdo, dice:

Que por lo que respecta a este punto de la reunión, que desde luego tuvieron una reunión pero no se llegó a tratar de nada referente a Amador Leal, si bien recuerda que a dicha reunión no asistió el Amador Leal, cosa que le extraño mucho, puesto que como Jefe de Compañía debía estar presente para recibir las instrucciones que se iban a acordar; que esta ausencia se la participó el Comandante, quien le dio a entender con manifestaciones claras y terminantes que no lo había requerido a la asistencia porque lo consideraba un sinvergüenza, demostrando su antipatía hacia Amador Leal. Que sobre lo que afecta a la muerte de Amador Leal, no tiene ninguna relación ni conocimiento, pues se enteró de ello cuando se encontraba en unión del Comandante de reconocimiento en un destacamento, presentándose el Capitán Fuentes que llamó al Comandante, y después de unos minutos de conversación fue también llamado el dicente, oyendo perfectamente que el Capitán decía que había sido muerto Amador Leal al intentar pasarse al enemigo; que quisieron cerciorarse de la verdad y se personaron en el lugar del hecho que había manifestado el Capitán, no encontrando el cadáver a pesar del tiempo que estuvieron en su busca, recordando sin embargo que al día siguiente fue presentado en una camilla en el puesto de mando, ordenando el Comandante que lo dejasen frente a su chabola. Que no tiene nada más que decir.

Declaración de Francisco Pastor Mulet, de 22 años

Jura por Dios y por su honor que conoció al teniente de infantería don Amador Leal Pérez al hacerse cargo del Puesto de Socorro del 339 Batallón de la 85 Brigada Mixta en el mes de diciembre de 1937. Que inmediatamente se le dio a conocer como sujeto incondicional de la Causa Nacional, y que tenía el propósito de evadirse en cuanto las circunstancias lo permitieran. A primeros de enero de 1938, pasó a ocupar nuestro Batallón la posición denominada Llano de los Pozos, en el frente de Granada. Inmediatamente que llegamos comenzaron a evadirse los individuos, por lo cual se inició una persecución violenta contra todos aquellos que ofrecían la más mínima duda, siendo el citado Amador Leal uno de los más perseguidos. El citado Leal, a pesar de todo esto, continuó su labor entrevistándose a diario conmigo y comunicándome todas sus impresiones. En esta fecha tomó como ordenanza a un individuo que todos conocíamos como desafecto a la Causa Roja. Pocos días después de tomar a este ordenanza bajo su protección le facilitó la evasión. A consecuencia de todo esto decidió el Comisario de la Brigada, apellidado Rioja, reunir a todos los oficiales del Batallón, entre los que me encontraba yo, para ver de evitar estos actos, que diezmaban la moral de las fuerzas. Fueron invitados todos, exceptuando el teniente Leal, debido a su traslado a otra Compañía, mandada por el capitán llamado Juan Fuentes, el cual presumía de haber paseado en Puente Genil a gran cantidad de vecinos y que lo mismo hubiera hecho con su padre de saber que era fascista. En la reunión de oficiales, el citado Rioja, comisario de la brigada dijo: “hay que matar a alguien, para después colgarlo en lo alto del cerro Morteros, y que sea visto por todos los soldados”.

Esto sucedía al día siguiente de evadirse el ordenanza del teniente Leal. Por la noche se presentó de nuevo el citado Comisario, a fin de recorrer las posiciones por si encontraba a alguien. Yo fui invitado a acompañarlo, negándome a ello por adivinar las intenciones de los que me invitaban con respecto a mí. El comisario se hizo acompañar por el Comandante y comisario del Batallón. A las nueve horas aproximadamente regresaron diciendo que habían encontrado el teniente Leal evadiéndose, y que el capitán Fuentes lo había muerto a tiros. Fue enterrado en la puerta de mi chabola, con un gran letrero que decía así: Teniente Amador Leal Pérez, muerto a tiros cuando intentaba pasarse al enemigo. Sirva de ejemplo.

Posteriormente el declarante fue juzgado por un tribunal de Comisarios y la primera pregunta que se me hizo fue la siguiente: ¿qué opina usted de la muerte del teniente Leal?, lo cual demuestra hasta la saciedad que temían que la fuerza se diera perfectamente cuenta de que se trataba de un asesinato. El citado teniente Leal fue perseguido desde su llegada al Batallón, por ir acompañado desde el Estado Mayor de una denuncia formulada por el que fue teniente del mismo Batallón don Francisco Pastor Aldaba, que lo conocía de Alicante. En todo momento fue el teniente Amador Leal Pérez un convencido de la victoria del Generalísimo Franco, y un declarado colaborador en la labor de sabotaje contra los rojos.

Y para que conste y surta sus efectos oportunos, expido la presente declaración en Alicante a 1 de julio de 1939. Año de la Victoria. Arriba España, Saludo a Franco.

Denuncia del falangista Leopoldo Hoyos Corchón

(Maestro Nacional, de 24 años de edad)

Delegación Provincial de Información e Investigación de Falange Española Tradicionalista y de las Jons

Departamento de Investigación

Almería a 15 de noviembre de 1939

DENUNCIA: Al que fue Comisario político y oficial del Ejército rojo Juan Fuentes Torres, natural de Puente Genil y actualmente en la Prisión Provincial de esta ciudad «Ingenio”, al que acusa de los siguientes hechos delictivos:

En primer lugar hago constar que el denunciado estuvo en prisión por los sucesos de octubre del año 1934, debido a su condición de revolucionario y pertenecer al Partido Comunista.

Que en ocasión de prestar servicio el compareciente en el 339 Batallón, Primera Compañía, mandada por el denunciado Juan Fuentes Torres, en distintas ocasiones y ante mi presencia hizo el denunciado manifestaciones en el sentido de haber intervenido directamente en aproximadamente 1.500 asesinatos, cometidos en el pueblo de Puente Genil, manifestaciones que hizo también en presencia de otros sujetos, partícipes con el denunciado en los mencionados asesinatos, recordando el compareciente entre ellos a Antonio Arroyo Cabello, teniente también del mencionado Batallón y natural igualmente de Puente Genil.

Igualmente denuncio el siguiente hecho cometido por el Juan Fuentes Torres y el teniente Antonio Arroyo Cabello: que en febrero del 38 y encontrándose la 85 brigada mixta guarneciendo el frente de Granada, y el 339 Batallón en el sitio llamado Llano de los Pozos, sierra de Híjar, el Juan Fuentes Torres acompañado del Arroyo Cabello, sacaron fuera de la alambrada al sargento del Ejército llamado Amador Leal Pérez, asesinándolo dándole dos tiros el Fuentes Torres y uno el Arroyo Cabello. Dicho asesinato lo cometieron por sospechar de la víctima, ya que se trataba de un sargento del Ejército, profesional, que al iniciarse el Glorioso Movimiento le sorprendió en la zona roja, no pudiendo incorporarse a su Cuerpo.

Debo hacer constar que el vecino de esta ciudad Francisco Cazorla, que presta sus servicios en la Casa Hijos de J. Condomina, también conoce el asesinato cometido en la persona del sargento Amador Leal Pérez, por prestar servicio en el mismo Batallón. Debe conocer también los hechos José López Úbeda, vecino de Almería que presta sus servicios en el Banco Central; igualmente los conoce el que fue teniente del Ejército rojo José Barrada, actualmente en libertad atenuada y sujeto a depuración en Valencia, ignorando el domicilio en dicha ciudad.

Que después de cometido el asesinato en la persona del sargento Amador Leal Pérez, los denunciados y autores de tal asesinato, se dedicaron a profanar el cadáver, desnudándolo y golpeándolo, al que enterraron en un bosque próximo al Llano de los Pozos. Que no tiene más que decir, jurando que lo dicho es la verdad y firmando la presente en Almería.

               El Jefe de Investigación.                                 El compareciente                     

                           (rubricado).                                               (rubricado)

Comparecencia de Juan Fuentes Torres

En Almería a 2 de diciembre de 1942, ante S. S. y asistido de mí, el Secretario, comparece el encartado que dice llamarse como al margen queda anotado, de 36 años de edad, casado, natural de Alameda (Málaga), de profesión carpintero,

Interrogado sobre donde se hallaba al estallar el glorioso movimiento nacional, dice que estaba en Puente Genil Córdoba.

Preguntado por su actuación durante el dominio marxista, (dice) que se quedó en actitud expectante; la Guardia Civil tomó el pueblo, y fuerzas de Guardia Civil, Ejército y milicias de Málaga entablaron dura lucha en el pueblo. Que por aquel entonces era concejal del Ayuntamiento en dicho pueblo y que las autoridades fueron suplantadas por el Ejército y milicia de Málaga, quedando sin mando las autoridades locales. Dice que en vista de la situación de lucha y encarnizamiento decidió marcharse del pueblo el día 24 de julio de 1936, por lo que no se le puede imputar ningún hecho punible contra el Movimiento.

Preguntado sobre si conoce algo de la muerte de Don Amador Leal Pérez, dice:

Que en una noche de tiroteos, cayó muerto en la avanzadilla de las posiciones de los rojos, víctima del fuego de las fuerzas Nacionales.

Con respecto a la muerte de este señor, que no es cierto que el dicente le diese muerte, toda vez que entre los dos nunca hubo rencillas y el caído gozaba de la confianza de los rojos.

Preguntado a qué partido pertenecía en Puente Genil y si perteneció al Partido Comunista, dice: Que pertenecía al partido Comunista, pero que no lo fundó, habiendo sido miembro de la directiva en el año 1933.

Preguntado sobre si tiene algo más que manifestar: Dice que en las declaraciones prestadas anteriormente en esta misma sala, particularmente en lo referente a Leal López, fue sometido a tan malos tratos que le ocasionaron una perturbación mental, por lo que no se compagina con la realidad lo en ellas afirmado.

Dice que propone como testigos de descargo a las religiosas del Asilo de Puente Genil y al Juez municipal del pueblo en aquel entonces, señor Carmona.

 Manifiesta que lo dicho es la verdad y en prueba de lo cual firma con (…)

(falta el final del texto).

Declaración de la monja sor Cándida Asencio Gómez

En Puente Genil a 13 de febrero de 1943

Que como tiene ya manifestado la que habla, conoció al referido encartado en los días de la funesta dominación marxista en esta, cuando iba conducida por un grupo rojo a la Estación del ferrocarril, pero al llegar a la misma se presentó dicho individuo dando órdenes de que las libertara por haber observado una conducta magnífica con los ancianos, y que fueran tratadas como se merecen.

Que no tiene más que decir, haciendo constar que también puede declarar la madre María Moratón Ruiz, toda vez que las demás fueron trasladadas a diferentes puntos.

Leída que fue se afirma y ratifica y y firma con S.S., de que, doy fe

Declaración de la monja sor María Moratón Ruiz

En Puente Genil a 13 de febrero de 1943

Que como tiene dicho la declarante conoció al referido encartado en uno de los días de la dominación marxista en que fueron conducidas por un grupo rojo a la Estación de ferrocarril de ésta, y al llegar a la misma ordenó al grupo rojo que libertaran a las madres y que las trataran con el mayor respeto por haberse portado las mismas con los ancianos muy bien.

Que no tiene más que decir.

Leída que le fue se afirma y ratifica y firma con S.S., de que, doy fe

Declaración de don Lorenzo Carmona Villafranca

En Córdoba a 12 de mayo de 1943

Conoció de vista y poco antes del Glorioso Movimiento Nacional a Juan Fuentes Torres, aún cuando no tuvo amistad ni relación con el mismo.

Creía haber oído decir que era carpintero, sin que sepa donde trabajaba ni qué género de vida hiciera; desconoce su conducta y actuación en relación a su vida privada, y en cuanto a su ideología política se decía que era uno de los del Partido Comunista.

Que le ha conocido tampoco que en realidad no puede formar juicios sobre él.

Por lo que se ratifica la presente que leída y conforme firma con S.S. el declarante, doy fe.

Declaración de Juan Fuentes Torres

(con fecha ilegible)

En primer lugar un hecho de tal naturaleza, de tal gravedad, no puede aceptarse con ese carácter indeterminado porque aparece redactado, ya que la mínima garantía que puede ofrecérseme y a la que la ley me da derecho, es la determinación exacta y concreta de las personas que se ordenaron asesinar, con qué autoridad y a quién se dio semejante orden, y quienes fueron las personas en cuya muerte tuvo el dicente una participación directa.

Este sería el único medio de que pudiese hacer una defensa efectiva, ya que lo contrario es entregarme totalmente al pelotón de ejecución, puesto que es totalmente imposible, sobre tal acusación, basar una defensa.

No obstante, voy a relatar cómo sucedieron los hechos en el pueblo de Puente Genil, ya que de este relato se desprende la falsedad de la denuncia.

Al iniciarse el Glorioso Movimiento las fuerzas que se sumaron al mismo se hicieron dueños del pueblo. Hasta este momento nada, pues, sucede digno de comentario para el hecho que pretendo esclarecer. Tres días duró esta situación, pues al cabo de la misma se presentaron fuerzas procedentes de Málaga, integradas por Carabineros, Guardia Civil, fuerzas del Ejército y Guardias de Asalto con milicianos de la citada capital. A los tres días de lucha estas fuerzas lograron vencer la resistencia adueñándose del pueblo. En este momento comienzan a realizarse los desmanes en las personas y bienes de los elementos de derechas; pero en los mismos no tuvieron participación las personas del pueblo sino que estos eran realizados por estas fuerzas de ocupación, que fueron las que tuvieron la autoridad hasta que nuevamente fue ocupado por nacionales. Esta es la realidad de lo sucedido: la responsabilidad de los hechos allí ocurrido cabe únicamente a las fuerzas que procedentes de Málaga se adueñaron del pueblo.

El dicente no pudo, como se señala en el cargo que analizamos, ni siquiera asesorar a los citados elementos, ya que no ostentaba ningún cargo en virtud del cual tuviese que hacerlo.

Este relato responde en absoluto a la verdad, pero el discente comprende que no constituye una prueba plena, como tampoco es absoluta y formal la denuncia durísima en que se me hace responsable de los hechos (…)

(falta la continuación del escrito)

Comparecencia de Juan Fuentes Torres

Juan Fuentes Torres en el expediente número 20.421 ante V. S. Comparece y dice:

Que vistos los cargos que del citado expediente se derivan y al objeto de refutarlos, presento a V. S. para que se unan al sumario y se evacuen los puntos que en él propongo.

Los hechos de que se me hace responsable son los siguientes:

1º Organizador del Partido Comunista.

2º Alcalde de Puente Genil, haciéndose dirigente del movimiento marxista, ordenando asesinatos y tomando parte en los mismos.

Con respecto al primer cargo me ratifico íntegramente en la declaración que sobre este extremo tengo presentada, es decir, que fui miembro del Partido Comunista pero no un organizador del mismo.

Respecto al segundo cargo me interesa hacer constar lo siguiente:

En primer lugar, y al objeto de evitar posibles confusiones que vendrían siempre a redundar en perjuicio del dicente, me interesa puntualizar en este pliego la fecha en que ostenté el cargo de Alcalde del pueblo de Puente Genil, ya que del momento en que tal cargo ostentase, se derivan la mayor o menor responsabilidad por estos hechos.

La Presidencia del Ayuntamiento de Puente Genil la estuve ostentando aproximadamente 10 días ininterrumpidamente, estando en el mismo sobre el 27 de junio, es decir, cerca de un mes antes de que se iniciase el Glorioso Movimiento. Cuando estalló éste no tenía cargo alguno en virtud del cual pudiese hacerme dirigente del movimiento marxista, como en el cargo que estamos analizando se señala.

Para corroborar la veracidad de lo que a este respecto manifiesto, solicito que, por el Juzgado, se pida al Ayuntamiento de Puente Genil certificación del tiempo que fui Alcalde del citado pueblo, y quedará demostrada la verdad de mis manifestaciones.

Se sigue, en el cargo segundo, haciéndome responsable de haber ordenado asesinatos y de haber tomado parte en los mismos.

Por ello y al objeto de esclarecerlo debidamente, solicito se practique la prueba de cargo con mis denunciantes, para que en mi presencia se ratifiquen y concreten la responsabilidad que me atribuyen.

Además, he de hacer constar que en ningún momento se puso en mi conocimiento los cargos de que se me hacen responsable, razón por la cual no he podido presentar las pruebas documentales que completarían esté escrito, y que ahora solicito para hacer entrega a ese Juzgado de los mismos.

Esto es todo cuanto tenía por el momento que manifestar en mi descargo, esperando del recto sentido de justicia de V. S. se sirva evacuar las pruebas que solicito, en atención a la grave petición que sobre mi pesa.

Dios guarde a V. S. muchos años para bien de la Patria.

Prisión Provincial de Almería a 22 de julio de 1944Juan Fuentes Torres.

Declaración de los reclusos de Puente Genil

Los abajo firmantes mayores de edad y vecinos de Puente Genil (Córdoba), hoy reclusos en la Prisión Provincial de Almería. Declaramos por Dios ser cierto:

Que conocemos a Juan Fuentes Torres, vecino nuestro con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional, constándonos de una manera positiva y cierta que el estado individual, al iniciarse el Glorioso Movimiento en el citado pueblo de Puente Genil, no era Alcalde del mismo, ya que había cesado en el citado cargo del 27 al 28 del mes de junio, 20 días antes desde julio de 1936.

Y para que conste y de esta declaración haga el interesado el uso que convenga, la firmamos en la Prisión Provincial de Almería a 5 de agosto de 1944.

Aparecen las firmas de:

A. Sánchez

J. Balaguer

José Cabezas